jueves, 24 de julio de 2014

Tu recuerdo en mi cabeza

Creí estar avanzando, pero no. Ni avanzo, ni me estanco en el mismo lugar. Estoy atravesando una especie de retroceso y regreso a aquel momento en el que todo era una confusión. Para mi sorpresa, descubro que mis esperanzas son infinitas y no se cansan de esperar, mientras fumo y miro el reloj. Una parte de mí no te suelta, no porque no pueda, más bien por puro capricho. Y es que fue todo tan perfecto mientras duró, que me niego a no tenerlo más. Es un capricho de cielos azules y miradas cómplices. De bocas que encajaban a la perfección. Cómo no extrañar aquellos amaneceres en que el sol nos sorprendía abrazados, con los ojos achinados de tanto sonreír. Es imposible no querer volver a los días felices, cuando manejabas con tu mano en mi rodilla y yo, sin dejar de mirarte, moría de amor. 
Hace varios meses atrás, todo se esfumó. Sin embargo, todavía conservo los recuerdos, algunas fotos y la excusa del adiós. 
Mientras tanto, supongo que disfrutás provocarme. Buscarme, clavar la mirada, decirme dos palabras que quedan flotando en mi cabeza durante horas. 
Espero nunca vuelvas, y si por fin lo hacés, que sea para siempre. 
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario