sábado, 14 de diciembre de 2013


Despierta, le molestó la luna por la ventana abierta
Llegó una carta desde el frente, el cántaro se rompe
Y se secó la fuente
Va a decidir qué hacer 
Cuando despierte del todo
Y borrar con la mano
Lo que ayer escribió con el codo
Habrá que ver si reacciona
Tiene muy poca maldad
Pero está cansada de esperar
Está rota, no tiene muchos años
Pero le hicieron daño
Rompió una lanza por la risa
Pero no tiene prisa y se ríe muy poco
No va a saber qué hacer
Cuando no sople más el viento
No sabe distinguir el amor
De cualquier sentimiento
Quiere vivir una vida diferente cada día
Está en la flor de la edad
Pero está cansada de esperar
En la ventana hay una nota: 
El pájaro no vuela, tiene las alas rotas
Lamenta que el tiempo se consume
Y lo demás no cuenta
La vida es una cárcel con las puertas abiertas
Escribió en la pared con la tripa revuelta
Nada que ver
No habrá flores en la tumba del pasado
Dice siempre la verdad
Pero está cansada de esperar.

jueves, 12 de diciembre de 2013

En diversas situaciones me encontré encerrada en una burbuja, rodeada de gente con pensamientos (Y sentimientos) vacíos, o con la carencia de ellos. Incluso el día de hoy, algunos forman parte de un círculo cercano, y los acepto. Pero no es algo que comparta. Claro que cada cual elige cómo vivir su vida y oponerse sería un acto de egoísmo, querer modificar a uno, hacerlo a su semejanza como quien copia con papel carbónico. Sin embargo, todavía espero que ese click mágico los sorprenda y no tardíamente, que comprendan si todo lo que están ganando vale aquello preciado que aseguraron amar, y lo están perdiendo, de a poco. Para mí, es fácil percibirlo, me convertí en espectadora de la farsa que algunos consideran un gran estilo de vida. Sería hipócrita si dijera que jamás actué en forma similar, también creí que mi lugar en el mundo era estar encerrada entre cuatro paredes con música fuerte y letras sin contenido. El alcohol, la resaca posterior que apenas dejaba recordar qué había pasado la noche previa. Fue parte de mi crecimiento, y hoy sólo es una cuestión de distracción, olvidarse de todo por cuatro o cinco horas. A la mañana siguiente vuelvo a ser la de siempre, la que disfruta sentarse en una plaza o tomar mate sola frente a la ventana. Hoy vivo de detalles, y los extremos me parecen absurdos, un tanto aburridos tal vez. Prefiero un poquito de ésto, algo de aquello... el balance entre la diversión pasajera y la verdad absoluta. No todo es diversión ni seriedad, de ambas formas sería insostenible estar despierto, y no hablo de tener los ojos abiertos. Prefiero un termino medio, estar parada en la frontera. Disfruto tanto de ir a un bar repleto de gente desconocida, como encontrarme a mí misma mientras escribo (Y borro) líneas. Pero éste último tiempo descubrí que ésta soy yo, la que piensa, escribe, lee, reflexiona, se cuestiona y ahoga en vasos medio vacíos. La que ríe a carcajadas con la felicidad de los que ama. Para qué complicarse la existencia, si la simplicidad es lo más lindo que existe en ésta tierra...