Todo pasó rapidísimo, de eso soy consiente, pero no se buscó, simplemente se dio, y acá estamos, mirándonos, sonriendo, y sabiendo que lo que sentimos es real. Más allá de mis dudas, de mis planteos, todo va a estar bien, y mejora con los días, como me decís vos. Probablemente ni te imagines todo lo que me haces sentir cuando estás conmigo y lo que te extraño cuando te vas. Me doy cuenta que lo que hubo hace unos años fue verdadero, si no siguió fue a causa de mi inmadurez, pero el destino volvió a cruzarnos y por algo será. Estoy feliz de tenerte, hacerte sonreír, dormirme abrazada a vos y que me despiertes con un beso, que me hagas sentir que tu casa es mi casa y que tanto vos como tu familia me aceptan como soy. Feliz de caminar de la mano sin importar lo que murmuren los demás, de que me mires y me digas cuanto me amas, soy feliz siempre y cuando estés conmigo.
Sabes que no quiero ser igual ni mejor a las personas que pasaron por tu vida, quiero ser diferente. Ser la que te enseñe lo que es entregarse por completo y que no sientas la necesidad de estar con nadie más, así como lo siento hoy yo.
A partir de hoy voy a borrar de mi memoria todo aquello que pudo hacerme dudar de vos, de lo nuestro, de esto que crece con los días. El tiempo será el que me de o no la razón, nadie más.
Hoy disfruto de saber que sos real, y de todo lo real, sos mi elegido.