jueves, 30 de septiembre de 2010

Vuelve  la misma sensación, esta canción ya se escribió
hasta el mínimo detalle. Mira el reloj, se derritió rebobinando
hacia delante, te alcanzó.
Espera, no te enojes esta vez, lo vi venir, como siempre la
reacción es tan lenta como mi voz, arrasando con la razón, 
el tsunami llegó hasta aquí, lo vi venir. Si aprendemos la lección,
sabrás que al fin el misterio es contradicción, con todo aquello
que conoces, a veces hago todo al revés. Todo se movió & es
mejor quedarse quieto, pronto saldrá el sol & algún daño
repondremos, terca como soy, me quedo aquí, y en palabras dije
muchas cosas, pero en mi corazón todavía queda tanto por decir.
No me voy... me quedó aquí.


Tu voz en el mensaje me pide que te hable, pero puede que sea tarde 
para cuando me escuches. Así que voy a verte, cuelgo y voy a verte. 
A mí me es fácil olvidar. Por la ruta, despistada; fue oportuna tu señal.
Si en mis ojos hay diluvios, en los tuyos veo destino.
Fundir mi sueño con el tuyo, & que por fin seamos uno entre mil. 
Estoy desafiando al tiempo, ya ves mi transgresión es procurar tenerte,
el cielo entiende de mi obsesión. Sueles encontrarme en cualquier lugar
& ya lo sabes nada es casualidad, tu misteriosa forma me lastimara Pero
a cada segundo estaré mas cerca. Paralizándome jamás podré esperarte,
& no tengo porque esperar en un altar de sacrificios, sólo meterme en tu
ritual & descifrar tu enigma, tal vez no hablar de más, el silencio no es
tiempo perdido.