sábado, 15 de marzo de 2014

Fuimos Febrero.

Nadie entiende qué lograste en mí, ni cómo lo hiciste. Nadie entiende y todos preguntan. Elijo no explayar ¿Para qué? Un no sé es más efectivo que explicar lo que fuimos.

Miradas cruzadas. El vuelto de mis cigarrillos. Dos esquinas. Mi torpeza. Indirectas. Una excusa. Un mensaje. Mi ilusión. Una noche. Un bar. Una confesión. Tu nombre fuera de lo común. Una duda. Un beso inesperado. Una cabina telefónica. Muchas risas. Tu promesa. Mi esperanza. San Telmo. Manos entrelazadas. Un boliche. Música. Una primera foto. Despertar bajo la misma almohada. Un desayuno tardío. Mi motivo para sonreír. Temblar de emoción. Dos entradas. Una fiesta. Electrónica. Dos entre la multitud. Luces. Acostarnos en el pasto. Euforia. Una última foto. Un fin de semana largo juntos. Un viaje jamás realizado. Otro bar. Mis escapadas para ir a abrazarte. Las tuyas. Acompañarte a trabajar. Caricias en el pelo. Besos en la espalda. Tus manos pellizcando mis cachetes. Una cena. Una estación de servicio. Palabras. Hechos. Tu mundo. Mi burbuja. Tus te quiero. Mis yo también. Tu campera verde y mi camisa roja. Descubrir tatuajes escondidos. Febrero.

Definitivamente, prefiero decir que no lo sé.

No hay comentarios:

Publicar un comentario