sábado, 15 de febrero de 2014
Esta soy yo, La chispita incandescente que va saltando de aquí para allá. Con mi cara de nada por las mañanas, y la mejor sonrisa pasadas las cinco. Soy la loca del rodete despeinado, la que lleva su mochila de ilusiones a donde quiera que vaya. Y pesa, nadie sabe cuanto. Por descuido, perdí algunas en el camino, y otras me las robaron por exponerlas demasiado. Porque así soy, vivo exponiéndome en situaciones tempranas que requieren cautela, y no una bandeja con la infinidad de miedos que me recorren de punta a punta. Calculo que hoy en día nadie está dispuesto a dar demasiado, incluso recibir en exceso da terror. Me gustaría aprender el juego de esta nueva era, en la que uno esconde sus cartas hasta ver las que posee el adversario. Por miedo a que el tiempo me juegue en contra, prefiero mostrar todo de mí desde un principio. Mis colores, y un par de grises. Porque quien no te acompaña en un día gris, no merece disfrutar de tu mano bajo el sol.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario