domingo, 13 de enero de 2013
El tiempo pasa, la vida da vueltas y sin embargo me encuentro en el mismo lugar que hace dos años. Con los mismos pensamientos, pero más intensos. ¿Cómo estará? ¿Se acordará de mí? ¿Tendrá rencor por todo lo que pasó entre nosotros? ¿Será feliz?. La última pregunta es la que me carcome la cabeza cada día que pasa. Por razones obvias me toca quedarme con la incertidumbre, o con comentarios de terceros que rara vez se asemejan a la realidad. En éste último tiempo me llegaron noticias tuyas, no sabría definir si son buenas o malas, ¿Cómo podría hacerlo si lo que creo que a vos te hace feliz, a mi me lastima? Supongo debería estar contenta de pensar que intentas rehacer tu vida con otra persona, pero no puedo deshacerme del recuerdo de nuestra relación. Supongo porque soy un poco -muy- egoísta, y me gusta pensar que cada tanto me recordas, que seguís amándome como en aquellos tiempos felices. En el fondo sé que si las cosas se dieron de ésta forma, por algo es, somos polos opuestos, y a la vez tan parecidos. Vos buscabas alguien que te ame, yo alguien a quien amar. El problema es que vos me amabas con todas tus fuerzas, y yo apenas podía amarme a mí misma como para hacerlo con vos. Te quería, y te sigo queriendo, pero no encuentro una estabilidad en mí y eso hace que no pueda darte todo lo que mereces, y si no puedo entregarme por completo ¿Para qué seguir?. Juro que sería muy feliz si pudiese tenerte cerca diez minutos más, para poder explicarte todo ésto y te des cuenta que no soy la mina fría y desinteresada que alguna vez pensaste, que siempre te quise. Ojalá la vida te devuelva todo el amor y la felicidad que me brindaste a mí en los ocho meses que compartimos juntos. Te tengo un amor incondicional, y si nunca me acerqué en éste tiempo que no hablamos, fue porque no quería seguir lastimándote, me importas y sos lo más lindo que tuve alguna vez. Te voy a querer toda una vida Maximiliano Nicolás Gomez.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario