jueves, 17 de enero de 2013

Ella espera, idealiza, investiga, piensa y prefiere no pensar. Sueña despierta y duerme sin soñar. Desconoce lo que cree conocer. Observa, escucha. Siente y le duele. Intenta llenar el vacío con palabras sin consistencia, confusas, pasajeras. Desea no desear, dejarse llevar. Se desconecta del mundo y se hospeda en sus adentros, donde todo es posible, donde no hay aflicción. Le teme a la noche, al silencio, a la soledad. Amanece y se apaga, con la desesperanza de un nuevo día. Odia la rutina y las sorpresas la descolocan. Necesita estar centrada, con los pies sobre la tierra y las manos abrazando el cielo. Fuma y exhala miedo. Y lo vuelve a inhalar. Quiere que alguien le devuelva la seguridad. Recordar la satisfacción de confiar. Ella es un círculo vicioso de nunca acabar.  Es misterio, enigma. Ella es un punto negro en una ciudad llena de luces..

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