Enredada en mi pensar, maniatada a lo que todavía duele. Me cansé ya del disfraz, me cansé de ser esclava de insatisfacción. Sólo quiero acariciar una canción, y así olvidar lo que perdí, por no haber escuchado siempre. Sólo salgo a respirar cuando hace falta, sin apurar, ni acelerar, que nada en realidad importa. Sólo el beso del final, el principio ya lo escuche más de mil veces. ¿Será la casualidad o la causa de lo que siempre está enfrente? ¿A dónde vas cuando los días no tienen colores? ¿A dónde vas Mi corazón?
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