lunes, 6 de junio de 2011

Cada tanto me pinta la locura y me agarran ganas de escribir sobre determinadas cosas que flotan en mi cabeza, y éste es uno de esos momentos. En este mismo instante pienso que éste año que recién va por la mitad (y cuando digo que -recién- va por la mitad, en realidad quiero decir, ¡¿Ya estamos en Junio?!) va a ser uno de los mejores de mi vida. Hice varios cambios en mi misma, modifiqué cosas que me hacían mal, y me di cuenta de quienes realmente valen la pena tener al lado mío. El terminar el colegio me hizo bien, aunque a veces lo extraño y me siento perdida, más no habiendo empezado la facultad, siento que fue un cambio positivo para darme cuenta de que ya no soy una nena, y en la vida me la voy a tener que jugar para conseguir lo que quiero. Pero más allá de eso, me demostró quienes, sin vernos todas las mañanas como antes, siguen siendo igual de incondicionales. Ya no nos vemos las caras de dormidos semana a semana, no compartimos recreos ni bizcochitos, no preparamos machetes una hora antes de los exámenes, ni hacemos complots para zafar de las evaluaciones, pero sin embargo, aunque cada uno haya tomado un camino diferente, seguimos juntos. Con algunos más, con otros menos, y tengo que decir que me llevé alguna que otra decepción, después de todo siempre está el que se olvida de todos cuando termina la secundaria y “si te he visto no me acuerdo”. Este año soy feliz, y eso no quiere decir que antes no lo fuera, pero ahora disfruto de las pequeñas cosas, de los ratitos de felicidad que me presta la vida de tanto en tanto, y aunque debo admitir, que a veces sigo encaprichándome y hasta -me avergüenzo de mi misma- he llegado a llorar, porque no me puedo comprar ese jean o esos zapatos que tanto me gustaron, aprendí a valorar lo que SÍ tengo y que por nada del mundo quiero perder; mi familia, mis amigos, el amor que tanto busqué y que por fin pude ver. Por eso y mucho más, siento que este año va a ser positivo y va a servirme para crecer, (y aunque no creo que lo lean) Gracias a los que están conmigo acompañándome día a día, a los que no están tanto pero sé que cuento con ellos, y a los que me fallaron por ayudarme a ser más fuerte y enseñarme que de decepción, nadie muere.  

Nueva adquisición... 


No hay comentarios:

Publicar un comentario