No tengo ganas de hablar, prefiero admitirlo & callar. Es duro pero no hay solución, parece que ha caído el telón. & ahora que la suerte se escapa de mis manos, la única culpable soy yo. Mi mundo se desploma porque al final los nervios me traicionan. Mientras me deje llevar por este miedo irreal, de poco sirve esperar algo de felicidad. Ya he sido acusada, juzgada & condenada a una cárcel de indecisión. Una vez más la duda me aprisiona & la ansiedad me puede & me transforma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario