lunes, 6 de diciembre de 2010

Ya no quiero despertarme un día mas sintiendo miedo, ajustando cuentas con mi soledad. Ya no puedo condenar mi libertad por un momento, en tus brazos vuelve mi debilidad. Puedo hasta con tu inseguridad, no puedo entregar mi corazón a quien no cree en el amor, tantas lagrimas perdidas, tantas huellas en mi piel, ya no rompes el silencio, nada es igual que ayer, no pensé, aposte y otra vez volví a perder, volveré a creer en el sueño que por ti abandone. Ya no debo permitir que el mundo gire en el recuerdo, y que el deseo no me insista en regresar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario