Es fácil mirar de afuera y decir "no seas tonta, no ves que te miente", lo difícil es no creerle cuando sos vos la que esta a un centímetro de su boca, que pronuncia una y otra vez el te quiero más sincero que se pueda escuchar. Es fácil decir "olvidate de él, hay millones que valen la pena", lo difícil es olvidarlo, sin que vuelva a aparecer en tus sueños en el momento menos pensado, y los millones que quizá valgan la pena, ni se asomen a la orilla de tus pensamientos. Es fácil juzgar, es fácil seguir como si nada pasara, es fácil que no te importe, sí, todo es así de simple cuando no sos vos la que tiene que tomar la decisión de dejarlo todo atrás y admitir que la vida sigue, por más que te cueste horrores, o seguir con la lucha de intentar conseguir algo que nunca fue tuyo, no lo es, ni lo será. & sin embargo nos resignamos a la idea de perderlo, pueden llamarlo capricho, obsesión, o hasta inventarle un nombre nuevo, porque viendolo de afuera, todo es fácil, y nada, pero NADA es igual. El que observa piensa, deduce. El que lo vive, SIENTE.
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