miércoles, 9 de junio de 2010

& desapareció, se fue sin avisar.

Volviste una tarde después de 113 noches sin volver, y en el contestador amaneció te voz, con la cola entre las piernas. Tus mentiras visten patas largas, de los "te quiero" rancios, la dulzura a reglamento. Por lo que más quieras, no mendigues otra vuelta, que los milagros no tienen muchas ganas y no me expliques nada, no me extrañes por la espalda, la propina la dejo yo. Me dijiste "siempre estoy de paso pero puedo hacer una excepción..." y yo cruce los dedos antes de cruzar tus besos, y desabrocharme el corazón. Pero piden pista los rencores, y asoma el hocico la piedad, va a haber que hacer el bolso, lagrimear, seguir el corso y después vestirnos de olvidar. No me expliques nada, no me llores por la espalda, la propina la dejo yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario